
Tantos siglos llenando los mapas de colores y líneas discontinuas para descubrir al final que la única frontera que merece la pena es la del horizonte, aunque a veces se confunda o se desdibuje un poco.
(G junto a la cima de Peña Oroel)
CIMAS, CITAS, RUINAS, RECUERDOS, FOTOS

Un sencillo monumento recuerda en la cima del Legate al montañero baztanés Gerardo Plaza Tuñon, fallecido en 1980, a los 27 años. Fue uno de los pioneros del Sakhaur, donde sobrevivió a la caída que se llevó a Leandro Arbeloa, y en 1979 conquistó la cima del Dhaulagiri, el primer ochomil del montañismo navarro.

Uno lleva su biografía a cuestas, y la sufre o la disfruta reservadamente, y elige sus metas y sus escenarios, y se mueve por la geografía y por la historia siguiendo el rumbo de sus principios, de sus decisiones o de sus fracasos, quizá tratando de dejar alguna huella en el paisaje cambiante de la humanidad, quizá arrepentido de las que ya ha dejado, quizá dolido por las que podría haber dejado. El otro despliega todos los recovecos de su vida con una paciencia de siglos, siempre al borde del bosque que trepa silencioso por la ladera del Loizate. El dibujo intrincado de sus ramas contiene todas las circunstancias de su pasado, también las primaveras que lo vistieron de hojas breves y brillantes cuando aún no habían nacido los abuelos de los abuelos del montañero que hoy busca su compañía.