Parece solo, desprotegido y frágil, pero está incubando el esplendor de la primavera y la sombra fresca que ofrecerá en verano a quienes traten de alcanzar la cima del Txamantxoia desde el valle de Belagua.
Me encantan tus fotos, Javier. Y me has traido buenos recuerdos. Hace aproximadamente un año estuve hospedad en el propio Txamantxoia y desde alli visitamos Cacueta???? No recuerdo muy bien el nombre pero el paraje me pareció impresionante.
Se habla siempre del ideal como de una meta a la que se tiende sin alcanzarla jamás. Para cada uno de nosotros, el Annapurna representa un ideal hecho realidad. Para nosotros, la montaña siempre ha sido un campo de acción natural, donde, en la frontera entre la vida y la muerte, encontrábamos esa libertad que andábamos buscando a tientas y que necesitábamos como el pan. Las montañas nos han obsequiado con su belleza, y nosotros las hemos amado con la ingenuidad propia de un niño, las hemos reverenciado con el respeto que un monje siente por lo divino. Ese Annapurna, al que nos habíamos dirigido con las manos vacías, es un tesoro del que habremos de vivir durante el resto de nuestros días. Conscientes de esto, volvemos una página de nuestra existencia: una nueva vida comienza. En la vida de los hombres hay otros Annapurnas.
(Maurice Herzog, inmóvil en una camilla, poco después de haber conquistado el primer ochomil)
5 comentarios:
Me encantan tus fotos, Javier. Y me has traido buenos recuerdos. Hace aproximadamente un año estuve hospedad en el propio Txamantxoia y desde alli visitamos Cacueta???? No recuerdo muy bien el nombre pero el paraje me pareció impresionante.
Preciosa foto y evocadores pensamientos, ¡que magnífica la naturaleza y que alegría las personas que ,como tu, saben interpretarla!
Recordaré sacarle una foto en primavera, que es cuando volveremos.
Otro hallazgo: "Incubar el esplendor de la primavera". Me lo apunto.
¡Ah, esos árboles testigo!
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