lunes, 4 de abril de 2011

Almuerzo endecasílabo



Garbanzos con albóndigas en la cumbre del Zuriain: en estos tiempos de barritas energéticas y bebidas isotónicas aún queda espacio para la poesía.

8 comentarios:

iK dijo...

¿Nadie ha comentado nada a esto? Pura envidia. Yo, el primero.

jefoce dijo...

Discrepo, en parte. A mí eso no me entra en la montaña. Sí abajo, en el valle, una vez cambiado y descansado. En fin, cuestión de gustos. Tampoco hay que ser extremista. Lo bueno es alternar. Un saludo.

eresfea dijo...

¿Y el vino..?

vagamontañas dijo...

buf, que hambre! siempre quedan las barritas de cantimpalo...

Lamia dijo...

¡Eso es lo que faltó en mi presentación! Si, señor. Me encanta ver que todavía se hacen almuerzos como Dios manda.

J M C dijo...

Ik: estás invitado a la próxima, o o a cualquiera que te venga. Mikel: estoy de acuerdo en lo de alternar. Yo también lo hago. Pero tengo grandes recuerdos unidos al hornillo. No hubo vino esta vez, Josean. Fue un fallo.Lamia: si me avisas con tiempo, me acerco con el hornillo a la próxima presentación. Por cierto, espero que todo saliera muy bien.

Lamia dijo...

Si, si. Genial. En breve subiré unas foticos al blog "poético-literario" que he puesto en marcha para todas estas cosillas. Puedes enlazar desde el hayedo y seguir al Cierzo.

Sergio dijo...

¿Y el pan?