miércoles, 15 de abril de 2009

Buzones enfrentados




El buzón del Txurregi parece haberse escapado de alguno de los pueblos que colorean el fondo del valle. En la fotografía se reconocen Ollo, Senosiáin, Ulzurrun y las primeras casas de Arteta. La escena se cierra por la izquierda con el perfil redondeado del Mortxe, donde descansa el buzón sanferminero de la imagen inferior. Desde la cima del Mortxe, el paisaje se invierte: los pueblos, los cultivos, las carreteras y los bosques se repiten, pero esta vez es el Txurregi el dueño del horizonte. Todo un mundo encerrado en dos pequeños recipientes metálicos...

8 comentarios:

Germán dijo...

He visto que has escrito varias veces sobre buzones en cumbres. También Ander Izagirre.

Supongo que estos buzones no hacen su labor sino que son simbólicos, ¿a qué se debe? ¿es algo típico del Norte?

GRacias, saludos.

iK dijo...

Buen txoko. Lo rompe un poco a la entrada la Cantera de Oskia... pero bueno, también les vendemos correas así que no nos quejaremos. El Txurregui por cierto es de los pocos montes a los que he subido con mi mujer, asi que tengo un recuerdo especial.

J M C dijo...

Buenas tardes, Germán. No sé muy bien cuál es el origen concreto de los buzones, pero sí que han servido y aún sirven para recoger correo. Durante décadas ha sido costumbre que los montañeros dejasen una tarjeta con sus datos en el interior del buzón. El siguiente que llegaba a esa cumbre la recogía y, de vuelta en la ciudad, se la remitía al primero por correo postal. En ocasiones, las tarjetas se enviaban a los clubes de montaña de los interesados, donde se iban contabilizando las ascensiones de los socios. Gran parte de los buzones que adornan casi todas las cimas relevantes de Navarra y del País Vasco los han puesto los propios clubes. Escribí algo de esto en otra entrada del blog, hace ya tiempo (http://cosasdecumbres.blogspot.com/2008/03/javi-paola-silvia-y-scar.html). La tradición ha ido a menos, pero todavía es frecuente descubrir tarjetas o trozos de papel dentro de los buzones.
Aprovecho para decirte que decubrí tu blog hace poco, a raíz de un comentario que dejaste en éste, y que estuve leyendo un buen rato muy a gusto.
Un saludo.

Germán dijo...

Anda, pues no sabía todo eso de los buzones. En Madrid no he visto (aunque tampoco he subido a muchos picos importantes).

Me alegro que te guste mi blog, el tuyo me encanta, es el que más sigo junto con angelgasoleo.blogspot.com (creo que tienes afición a la literatura así que puede gustarte).

Por cierto, hablaré de Navarra dentro de poco, he ido bastante últimamente. Volveré a ir, así que te preguntaré por la tumba del aviador inglés cerca de Sangüesa, que es donde voy.

blogsanfermin.com dijo...

Vale Germán, a donde debes ir para ver esa tumba es a Peña, que es un monte que está efectivamente cerca de Sangüesa. Y ya que vas, y ya que veo que te ha interesado el tema de los buzones, que sepas que en la cima de Peña se encuentra uno de los más bonitos y emblemáticos que tenemos, ya que se trata de una reproducción del castillo de Javier. Eso sí, quizás no puedas acceder a la cima, ya que actualmente es coto privado de caza y está vallado. No todo el mundo ha tenido la suerte de poder subir hasta arriba.

eresfea dijo...

Te imagino doblando el espinazo para fotografiar el buzón de Txurregi y que te entre el paisaje con valle y cima de fondo... Je, je. Ayer estuve ahí, el cresterío desde San Donato hasta Txurregi es un espacio para volar.
Abrazo.

Lamia dijo...

Javier, siempre me sorprende cuánto te dan de si los buzones de las cimas.

Germán dijo...

Pues ahora que sé de estos buzones pues como que me fijo más. En el pico Ocejón, quizá el pico más emblemático de Guadalajara, hay una urna del Club Alpino de Guadalajara (el pico tiene dos cimas, la pequeña es denominada el Ocenjocillo, ahí está).