sábado, 13 de septiembre de 2008

Buzones (III)



El buzón de Txorrotxarria (arriba, a la izquierda) tiene un diseño personalizado: sirve para guardar tarjetas, como casi todos los demás, pero no se parece a ningún objeto convencional. Al menos ha sobrevivido a los caballos que suelen pastar por los alrededores. La caseta metálica que saluda a los montañeros en la cumbre del Arlás (arriba, a la derecha) equilibra un horizonte siempre dominado por la pirámide inconfundible del Anie. En el Ekaitza (abajo, a la izquierda), una caseta similar vigila la regata del Bidasoa y la línea difusa del Cantábrico que se adivina al fondo. En Balerdi, un buzón con forma de tamboril recuerda a varios montañeros fallecidos.

3 comentarios:

Sergio dijo...

Un sentido recuerdo a los carteros de las cumbres.
Lástima de tradición perdida.

LUISGUI dijo...

Buah, que colección más chula y cuántas historias dentro de cada buzón en sitios realmente increíbles. Tienes que explicarme cómo has hecho los combos de los buzones, quedan impresionantes.

Lamia dijo...

Me han encantado los buzones pero sólo ver lo que hay al fondo de ellos se me ponen los dientes largos. ¡Cómo me gustaría ser capaz de llegar a uno sólo de los montes que describes!