
En la modesta cima de Iturburúa hay dos hayas que brindan una sombra fresca y acogedora. Sus ramas forman además un improvisado dosel sobre las cumbres más altas de Navarra: la Mesa de los Tres Reyes y el Budoguía. En fin, un buen sitio para descansar y contemplar.
4 comentarios:
¡Qué grande! Quizás las cosas que dan sentido a nuestra exitencia son tan baratas, y a veces tan accesibles, que no nos damos cuenta y tratamos de buscarlas en rincones inhóspitos y apartados.
Si pudiera, ahora mismo me iba para allá. Un buen bocata a la sombra de las hayas con semejante visión....
qué recuerdos...
Efectivamente compañero, qué poco necesitamos en ocasiones los seres humanos para ser felices. La foto, brutal.
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