miércoles, 20 de febrero de 2008

Una de romanos

Se cree que los restos del torreón que corona la cumbre del Urkulu (1.438 metros) pertenecen a un trophaeum erigido por Pompeyo en el 75 antes de Cristo. La cima separaba ya entonces Hispania de las Galias y el monumento era visible desde la gran vía romana que unía Burdeos con Astorga pasando por Aquae Tarbellicae (Dax) y Pompaelo (Pamplona). La historiadora María Ángeles Mezquíriz tiene escrito que los generales de Roma levantaron este tipo de torreones con cierta frecuencia en tiempos de la República, aunque sólo unos pocos han llegado hasta nuestros días. Los más significativos –añade– son el de La Turbie, en los Alpes marítimos, y Adamklisi, en Rumanía. A su juicio, el de Urkulu es un monumento "probablemente único" que ha resistido de forma "milagrosa" el paso de los siglos. En 1989, unas excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en las inmediaciones sacaron a la luz clavos, balas de plomo, varios botones de cobre de uniformes militares con la inscripción Republique Française y ocho monedas de Carlos VII de Navarra (IV de España). La silueta que en esta fotografía se recorta sobre el trophaeum romano es la de I, que desafió al viento enfurecido de aquel día para encaramarse con soltura y desparpajo sobre veinte siglos de historia.

3 comentarios:

Nahum dijo...

¡Por Tutatis, ahora empiezo a entender todo el lío político que nos rodea...!

J.L. dijo...

Y yo me lo perdí...

eresfea dijo...

Cómo me gusta el doble numerajo para el rey Carlos... ¡Ah, el Viejo Reyno!